Sala llena para dos monjes y el camino hacia uno mismo

Anselm Grün y David Steindl Rast. En la Feria del Libro, reivindicaron el valor del silencio en medio del vértigo en que vivimos.

Curiosa criatura es el hombre. Más de mil personas, muchas sentadas en el suelo, de todas las edades, hombro con hombro, se agolparon en respetuoso silencio, en la Sala José Hernández, para escuchar a dos monjes benedictinos que hablaron del valor del silencio, de cómo amigarse con los miedos, de la libertad, del vínculo con lo sagrado, de la diferencia entre el ego y el yo verdadero, de encontrar el sentido de la vida yendo a la profundidad de cada uno.  A nadie le importó la raza, el color ni la ideología del que tenía al lado. Toda esa multitud compartió durante una hora y media una misma necesidad: encontrar respuestas esenciales en un mundo confuso y cada vez más inseguro.
Cinco sellos editoriales (Bonum, Agape, Guadalupe, Santa María y San Pablo) se unieron para que el religioso alemán Anselm Grün (70 años) y su par austríaco, David Steindl Rast (90 años), llegaran a Buenos Aires a hablar de su libro “Lo que creemos. Espiritualidad para nuestra época”. No son curas al uso. Meditan, practican el silencio y reflexionan  ante públicos de muy diversas culturas. Viven conectados con el cielo y la tierra, por eso a Grün y Steindl Rast les bastaron dos horas en el aeropuerto de Hong Kong, camino a sus propias actividades, para grabar una charla que Johannes Kaup desgrabó y tradujo a un libro. La charla fue moderada por el padre Carlos “Checo” Avellaneda. Hubo gente emocionada, atenta, que tomó notas y grabó. Al reflexionar sobre cómo encontrarse con uno mismo en un mundo vertiginoso y multifacético, ambos dijeron que “el silencio es determinante. La gente está más atenta a no perderse las noticias en Facebook, pero sólo quién está en contacto consigo puede entrar en diálogo con Dios.
“Donde la vida es más ruidosa y veloz tenemos que incorporar un poco más de silencio a nuestra vida cotidiana”, expresaron ambos monjes.  Consultados por su opinión sobre la circunstancia del hombre contemporáneo, Grün dijo que “es un hombre en busca de algo, abierto a las nuevas ideas y a la espiritualidad. Pero me preocupa que de tanto activismo la gente no encuentre el momento para detenerse a mirar hacia adentro y encontrar nuevos caminos para entender la vida”. Steindl Rast compartió que lo novedoso, en el hombre de hoy, es “la búsqueda real de mucha gente, pero lo preocupante es buscar en la dirección equivocada. La vida es demasiado temporal y no lo advertimos. Hay que volver al silencio esencial”.  Ambos   pusieron de relieve que en la sociedad de hoy “nadie quiere postergar su subjetividad” pero que muchas veces los vínculos fracasan “porque ponemos altas expectativas en la relación con los otros. La enfermedad de nuestro tiempo es la falta de relacionamiento con las cosas de la Creación”.
Grün y Steindl Rast enfatizaron la necesidad de diferenciar el ego del “self”, que algunas corrientes llaman el “yo espiritual” o el “yo mismo”. Mientras que el ego se reconoce por su necesidad de mostrarse, el “yo mismo” se manifiesta en “ser uno con el otro”.  Y en relación a los miedos que nos habitan, Grün y Steindl Rast propusieron amigarnos con ellos y a diferenciarlos del temor, una actitud que se resiste hasta convertirse en pánico.